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Abuso, negligencia y explotación

Las personas con discapacidad enfrentan altas tasas de:

  • Violencia doméstica y de pareja
  • Abuso y negligencia por parte de personas cuidadoras
  • Explotación financiera
  • Violencia institucional y estatal

Esta página ofrece líneas de ayuda, señales a las que prestar atención y posibles respuestas, sabiendo que las opciones varían según el país, el estatus migratorio y los apoyos disponibles.


  • Llama al 911 (EE. UU./Canadá)
  • Llama al 999 (Reino Unido)
  • Llama al 000 (Australia)
  • Llama al 112 (Europa, la mayoría de los países)
  • Ve al lugar seguro más cercano — hospital, comisaría, casa de una amistad

Para algunas personas, involucrar a la policía aumenta el peligro. Si esa es tu situación, las líneas de abajo pueden ayudarte a pensar en opciones que no involucren a las fuerzas del orden.


Estados Unidos: 1-800-799-7233 (24/7, gratuito, confidencial)
Canadá: 911 o la línea local contra la violencia doméstica
Reino Unido: 0808 2000 247 (24/7, gratuito, confidencial)
Australia: 1800 737 732 (1800 RESPECT, 24/7)

Estados Unidos: 1-800-656-4673 (RAINN, 24/7, gratuito)
Canadá: Servicios locales de atención a la agresión sexual
Reino Unido: 0808 500 2222 (Rape & Sexual Abuse Support Line, 24/7, gratuito)
Australia: 1800 737 732 (24/7, también atiende casos de agresión sexual)


  • Hogares familiares
  • Hogares grupales, instituciones, residencias de cuidados
  • Escuelas, programas residenciales y entornos “terapéuticos”
  • Lugares de trabajo y talleres protegidos
  • Hospitales y unidades psiquiátricas
  • Arreglos de tutela y curaduría

El abuso puede ser físico, emocional, sexual, financiero, digital o médico (tratamiento forzado, negación de medicamentos o de equipo).


Algunas señales posibles:

  • Que alguien controle tu dinero, prestaciones, documentos o teléfono
  • Que te amenacen con la pérdida de la vivienda, el cuidado o la custodia si hablas
  • Que te castiguen por incontinencia, diferencias de comunicación o crisis (meltdowns)
  • Que te sujeten, aíslen o mediquen como castigo o por conveniencia
  • Que el personal o la familia se nieguen a seguir los planes de acceso o las órdenes médicas
  • “Cuidados” que ignoran tu consentimiento, tus límites o tu dolor

Si no tienes certeza de si una situación cuenta como abuso, puede ayudar hablar con una amistad de confianza, una persona defensora o una línea de ayuda.

Abuso específico hacia personas con discapacidad

Sección titulada «Abuso específico hacia personas con discapacidad»

El abuso dirigido a personas con discapacidad suele tomar formas fáciles de pasar por alto:

  • Amenazar con quitarte la tecnología de apoyo o el equipo
  • Negarte los medicamentos
  • Amenazar con internarte en una institución
  • Amenazar con reportarte como persona “no colaboradora”
  • No brindar los ajustes o cuidados que necesitas
  • Aislarte controlando tu acceso a la comunidad de la discapacidad
  • Usar tu discapacidad en tu contra — “nadie te va a creer”

Esto es abuso. No es tu culpa, y tu discapacidad no te hace merecerlo.


El abuso ocurre porque la persona que lo comete quiere poder y control. Es una decisión, y podría decidir otra cosa. Algunas personas que abusan lo aprendieron en algún lado — eso puede explicarlo, pero no lo justifica.

No ocurre porque:

  • Hiciste algo mal o lo provocaste
  • No eres suficiente, o eres “demasiado sensible”
  • Debiste esforzarte más
  • Tu discapacidad te haga merecerlo, o te convierta en una carga

A las personas con discapacidad seguido les dicen que el maltrato es el precio justo de recibir cuidados, o que nadie más las aguantaría. Eso no es cierto, y es algo que dicen quienes abusan. La responsabilidad es de la persona que abusa. No es tuya.


Lo más seguro dependerá de tu contexto. Las opciones pueden incluir:

  • Hablar con alguien de confianza fuera de la situación
  • Contactar un servicio de violencia doméstica o agresión sexual con conocimiento sobre la discapacidad
  • Acercarte a un centro de vida independiente, una organización de defensa o una persona defensora (ombudsperson)
  • Documentar los incidentes (fechas, horas, testigos, fotos si es seguro)
  • Buscar asesoría legal sobre tutela, arrendamiento o prestaciones
  • Presentar una denuncia policial, presentar cargos o pedir una orden de protección ante un tribunal

Para algunas personas, involucrar a la policía o a las agencias del estado aumenta el peligro. Esta página no asume que llamar a las autoridades sea siempre la mejor respuesta.

Aun así, es una opción que te corresponde a ti. En la mayoría de los lugares tienes derecho a presentar una denuncia, presentar cargos, acudir a un tribunal y pedir una orden de protección — y puedes iniciar ese proceso y después decidir no continuar. Decidir no involucrar a la policía es igual de legítimo. Ninguna de las dos decisiones hace que el abuso sea tu culpa, y ninguna es requisito para recibir ayuda: las líneas y los servicios de esta página no te exigen denunciar.


Un plan de seguridad te ayuda a salir de forma segura si decides irte. Puedes hacerlo aunque no estés lista o listo para irte, o aunque decidas quedarte por ahora.

  • Reconoce las señales de advertencia — las palabras, conductas o tensión que aparecen antes de que el abuso escale.
  • Ten una estrategia de salida — saber a dónde irías, tener un bolso preparado en un lugar seguro, conocer las rutas de salida.
  • Memoriza los contactos de emergencia — línea de ayuda, una persona de confianza, tu médica o médico, un refugio. Las notas escritas pueden ser encontradas.
  • Planifica para las infancias — una palabra clave para señalar peligro, a dónde ir, arreglos de cuidado de emergencia.
  • Planifica para el trabajo — una persona de confianza entre tus colegas, una señal acordada, documentos guardados en el trabajo.
  • Seguridad financiera — una cuenta separada si es posible, ahorros en un lugar seguro, copias de los documentos financieros.
  • Documenta el abuso — un diario escondido, fotos de las lesiones, mensajes amenazantes guardados, registros de citas médicas.

Documentos que conviene reunir (guarda copias fuera de tu casa): identificación, actas de nacimiento, números de seguro social, comprobantes de ingresos, datos bancarios y de seguros, contrato de arrendamiento o hipoteca, acuerdos de custodia.

Planificación de seguridad específica para la discapacidad

Sección titulada «Planificación de seguridad específica para la discapacidad»
  • Identifica lugares seguros que además sean accesibles
  • Ten medicamentos y equipo de repuesto
  • Planifica cómo llevar tus ayudas de movilidad si tienes que salir rápido
  • Guarda los datos de contacto de los servicios de discapacidad
  • Averigua qué refugios locales son accesibles
  • Planifica el cuidado de tu animal de servicio

Barreras que podrías enfrentar: que quien abusa controle tus ayudas de movilidad o medicamentos, opciones limitadas de vivienda accesible, miedo a perder tus prestaciones por discapacidad, abuso médico, refugios inaccesibles. Aun así tienes derechos y opciones.


Las personas con discapacidad pueden depender de quien abusa para el cuidado personal, el transporte, las ayudas de movilidad, los medicamentos o la vivienda. Depender de alguien no significa que tengas que quedarte.

Algunas opciones:

  • Servicios de Protección al Adulto (Adult Protective Services)
  • Organizaciones de derechos de la discapacidad
  • Personas defensoras contra la violencia doméstica con formación en discapacidad
  • Refugios accesibles con cuidados disponibles
  • Alternativas de cuidado comunitario

Si quien abusa es un proveedor de servicios — asistente de cuidado personal, personal residencial, personal de salud o gestor de casos — puedes reportarlo al órgano de supervisión de la agencia, a la autoridad estatal o provincial de discapacidad, a Servicios de Protección al Adulto, a una organización de derechos de la discapacidad o a la policía.


Antes de irte: haz un plan de seguridad, reúne documentos, dile a alguien de confianza a dónde vas, organiza apoyos, junta tu dinero, planifica el cuidado de las infancias y de los animales, memoriza los números importantes.

Qué llevar: identificación y documentos, efectivo si es posible, teléfono (considera conseguir uno nuevo — los teléfonos pueden rastrearse), medicamentos y equipo médico, ropa, cosas de las infancias, lo que sea irreemplazable.

Primeras 24 a 48 horas: llega a un lugar seguro, llama a una línea de ayuda para orientación y recursos, busca atención médica aunque las lesiones parezcan menores, dile a una persona de confianza dónde estás, contacta un refugio si necesitas vivienda. Denunciar a la policía es tu decisión.

No tienes que tomar grandes decisiones ahora mismo. Concéntrate en tu seguridad.

A más largo plazo: órdenes de protección, acuerdos de custodia, separación o divorcio, cerraduras nuevas, cambios de rutina, comunicación segura.


El abuso causa trauma, y la sanación no es lineal. Los flashbacks, la hipervigilancia, la dificultad para confiar, la ansiedad, la depresión, los síntomas físicos y el TEPT son respuestas normales a situaciones anormales.

Apoyos que ayudan a muchas personas sobrevivientes:

  • Terapia enfocada en el trauma (TF-CBT, EMDR), individual o grupal
  • Grupos de apoyo entre sobrevivientes, presenciales o en línea con moderación
  • Especialistas en apoyo entre pares y organizaciones lideradas por sobrevivientes
  • La comunidad de justicia de la discapacidad

Muchos de estos apoyos son gratuitos o de bajo costo.


Si tienes hijas o hijos. Presenciar el abuso también les hace daño. Los tribunales consideran la seguridad de las infancias y el historial de abuso en las decisiones de custodia, y tienes derechos incluso si aún no tienes la custodia legal. Busca ayuda legal.

Si quien abusa tiene una discapacidad. El abuso no es aceptable en ningún caso. Aplican los mismos apoyos y protecciones.

Si no tienes documentos. En muchos lugares puedes llamar a la policía, obtener una orden de protección y usar refugios sin que te pregunten por tu estatus — pero esto varía mucho según el país y la región. Llama a una línea de ayuda para preguntar por tu situación específica antes de actuar.

Si eres LGBTQ+. El abuso puede venir de la pareja, la familia o la comunidad. Las líneas generales de violencia doméstica tienen formación para ayudar, y algunas zonas cuentan con servicios específicos para personas LGBTQ+.

Si eres adolescente. La violencia en el noviazgo, la coerción, las conductas de control, la presión sexual y el abuso digital son reales. Una persona de orientación escolar, una línea de crisis, un servicio para adolescentes o una persona adulta de confianza pueden ayudarte.

El abuso infantil puede reportarse a los servicios de protección infantil, a la policía, a personal de orientación o docente, o a una línea de ayuda sobre abuso infantil.

El abuso a personas mayores puede reportarse a Servicios de Protección al Adulto, a la policía, a una línea de ayuda sobre abuso a personas mayores o — si la persona está en una residencia — al ombudsman de cuidados de largo plazo.

El abuso institucional en residencias de cuidados, hogares grupales, hospitales, cárceles o escuelas puede reportarse a la administración del establecimiento, a la agencia estatal de supervisión, a un ombudsman, a organizaciones de derechos de la discapacidad o a la policía.


Si quien abusa controlaba tu dinero, recuperar tu independencia suele implicar: buscar asesoría legal (asistencia legal gratuita si la necesitas), abrir tu propia cuenta bancaria, obtener tu propia identificación y documentos, acceder a tus ingresos, conseguir asesoría financiera gratuita en una organización sin fines de lucro, revisar tu reporte de crédito por deudas tomadas a tu nombre y — si pasas por los tribunales — solicitar una restitución.

Esto toma tiempo. Ten paciencia contigo.


Organizaciones específicas para la discapacidad

Sección titulada «Organizaciones específicas para la discapacidad»

Estados Unidos

  • National Domestic Violence Hotline: 1-800-799-7233 (con TTY disponible)
  • National Disability Rights Network: 202-408-9514

Canadá

  • Disabled Women’s Network Canada (DAWN Canada)

Reino Unido

  • Disability Rights UK: 0330 995 0400

Australia

  • Servicios de derechos de la discapacidad; muchas organizaciones de violencia doméstica tienen capacitación en discapacidad

A nivel global


Si estás apoyando a otra persona:

  • Créele, incluso si quien abusa es un profesional respetado o un familiar.
  • Pregunta qué quiere esa persona, en lugar de hacer planes por encima de su voluntad.
  • Ayúdale a trazar opciones: seguridad inmediata, vivienda o ingresos a mediano plazo, apoyo legal a largo plazo.
  • Sé realista sobre tu propia capacidad y seguridad.


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